viernes, 2 de marzo de 2012

La literatura en Ucayali


Escritores pucallpinos en reciente encuentro literario.

Ángel Héctor Gómez Landeo / Pucallpa

Antecedentes
Un pueblo perdido en el inconsciente del Perú, asentado en la espesura de la selva amazónica, supo aprovechar de los efectos que produjo la fiebre del caucho en lo económico, social, cultural y político. En 1851, Iquitos cuenta aproximadamente con 200 habitantes y en 1863 se convierte en capital del departamento de Loreto y en 1900 su población es cercana a las 20,000 personas, gracias al milagro del caucho. Sin embargo, también hubo efectos negativos como la deforestación, cacería indiscriminada, explotación del indígena e imitación de la moda europea.

Iquitos le debe al caucho su desarrollo económico-social y la consolidación de una élite autóctona. Esta élite privilegió una literatura urbana-ribereña de influencia occidental: Sangama, Selva trágica, Ese maldito viento, Tito y el caimán, que entre otros privilegian los temas del colono conquistador, del citadino y pueblerino mestizo, de la selva mágica y sus misterios, con su fauna y flora silvestre; en esta literatura regional no tiene espacio el indígena amazónico y su cosmovisión, salvo como un elemento decorativo o antítesis del hombre civilizado; sin embargo, hay excepciones como Huishmabu, Mitos y leyendas de los Kinin juni de Francisco Odicio Román. Esta actitud de los intelectuales loretanos propició la conformación de una dicotomía literaria: Literatura oficial o mestiza como ellos la llaman, y la Literatura oral indígena, por eso su proceso lento en configurar una literatura original en la región Loreto e incluso de la amazonía peruana.

Las dos últimas décadas se caracterizan por la incidencia de la moda intercultural en los escritores loretanos, proceso que aún está en inicio y que está permitiendo abrir su espacio a la literatura oral de los pueblos originarios, pero esa apertura es selectiva, por cuanto la élite autóctona de Iquitos está realizando una práctica de ósmosis: la intelectualidad ha impedido e impide el avance de las influencias exógenas que provienen del poblador andino (temática, habla, cosmovisión, etc.), no obstante asimilan con facilidad las de corte occidental.

Ucayali es un departamento nuevo, una región joven, donde convergen diversas culturas, diversas experiencias como la iquiteña, sannartinense y andina. Su desarrollo es vertiginoso en lo económico y social; proceso que se refleja en su literatura:
* Consolidación y aparición de nuevos escritores: Juan Sánchez Pacheco, Boris Gonzales Macedo, Ruth Angulo Saldaña, Jorge L. Salazar Saldaña, Welmer Cárdenas, Walter Pérez Meza, Germán A. Martínez Lizarzaburu, Segundo Cavero, Abraham E. Huamán Almirón, entre otros.
* Presencia de grupos literarios: Isula erótica, Maldita boa, Puka bufeo, Aish’ta, entre otros.
* Aparición del Movimiento Amazónico Cultural y Literario Kolpa.

La élite de Ucayali aún es endeble, está en formación y afirmación. Es evidente que la élite se está originando de la intersección de las familias antiguas de la región (criolla, mestiza e indígena amazónica) y de aquellas que provienen de las migraciones andinas, selvática (San Martín, Loreto) y en menor medida la extranjera. Esta característica permitió y permite la permeabilidad de la sociedad ucayalina a las influencias de las tradiciones de los inmigrantes y culturas originarias de la amazonía, influencia que menguará en la medida de la conformación de una identidad ucayalina y del fortalecimiento de su burguesía y culturización del pueblo.

LITERATURA UCAYALINA
La literatura de Ucayali, componente de la literatura peruana o andino-amazónica,  es la carta de presentación de la naturaleza y de los hombres amazónicos, el espejo que refleja el tránsito pacífico o violento de su sociedad. Ella emplea en su expresión literaria el castellano amazónico o una lengua vernácula; y, a la vez, también, privilegia el trabajo artístico de la palabra.

a) Literatura Ucayalina que emplea el castellano amazónico
El castellano llegó de Europa con los conquistadores españoles y en la selva peruana ha devenido en castellano amazónico por la influencia, en su estructura y léxico, del quechua y de las lenguas indígenas amazónicas.

La presencia del quechua en la selva data de la época prehispánica y la podemos rastrear, por ejemplo, en las tradiciones orales de los Shipibos, Yáneshas y Ashánincas, en la simbología y en la cosmovisión andino-amazónica; sobre esa plantilla se asentó el idioma castellano.

En la colonia los misioneros emplearon el quechua como un instrumento de comunicación obligatorio entre la población indígena amazónica, contribuyendo, de esa manera, en la difusión del quechua en el espacio amazónico.

En la actualidad es intensa la migración de los andinos a la región Ucayali, la carga lingüística y cultural que portan enriquece y recrea el castellano y la cultura amazónica. Al respecto Francisco Izquierdo Ríos dice: “Pues casi toda la toponimia y la nomenclatura de plantas, animales, cosas, están en idioma quechua. Problema trascendente, fascinante, que ya debían haber resuelto nuestros lingüistas”.

Ejemplos de la presencia del quechua en el castellano amazónico:
Nombres y partes de plantas: tutuma, caspi, chonta, quiruma, sacha-culantro, pijuayo, shimbillo, moena, ayahuasca, ninahuasca, etc.
Nombres de animales: otorongo, maquisapa, tangarana, curuhuinse, cuchi, paiche, carachama, shicapa, huangana, suri, etc.
Títulos de relatos: Chulla chaqui, Yacu runa, Yacu mama, Runamula, etc.
Léxico: yanasita, wuira wuira, ñucñu, ashishito, ruro, pucucha, capacho, manchari, ishpatero, supitero, muyuna, tongoro, chuchu, buchisapa, mate, alau, patarashca, tangana, llullo, huambrillo, huicapa, ñahuinchear, pucacho, pacucho, ninajuane, pucuna, shunto, sisurro, pupo, tingote, huingo, chapar, timbuchi, chapo, mingado, restinga, shungo, pusanga, cocha, etc.  

Es pertinente mencionar a Luis Hernán Ramírez, quien nos dice lo siguiente: “El español amazónico, forma dialectal del español hablado en el Perú, se expande por una vasta extensión del territorio nacional que comprende los actuales departamentos de Loreto, San Martín, Ucayali y Madre de Dios y las provincias de San Ignacio, Jaén y Bagua de Cajamarca, Bongará y Rodríguez de Mendoza de Amazonas ( ...).
“El dialecto amazónico, contrariamente a lo que sostiene Alberto Escobar, tiene más coincidencias con el dialecto andino que con el costeño o del litoral. Debió formarse durante el siglo XVI en los primeros centros urbanos de fundación y población española en la selva alta: Borja, Moyobamba, Rioja, Lamas, Tarapoto, Tabalosos, Saposoa, con alguna influencia quechua y de allí se extendió a los llanos de la selva baja quedándose en las ciudades, aldeas y poblaciones ribereñas, enriqueciéndose en los siglos siguientes al contacto con la lengua portuguesa de los brasileros en las selvas de los ríos amazónicos; de los idiomas hablados por las etnias amazónicas recibió como préstamos muchos términos de indudable sustrato arahuacocaribe en la zona norte y tupíguaraní en la zona sur”.

Influencia del Cocama en el castellano amazónico:
En el contacto de lenguas fue inevitable la influencia de la amazónica (shipibo, cocama, asháninka, etc.) sobre el castellano, por ejemplo, en forma de préstamos linguísticos. Palabras como Tahuampa e Icaro son de origen Cocama y si seguimos investigando descubriremos más palabras que ya son parte del regionalismo ucayalino. Otros ejemplos de palabras Cocamas a citar son:
Nombre de reptiles: Taricaya (taricay), Jacaré o lagarto (yakar).
Nombre de peces: Acarahuasú (akarawatsu), Canero (kanir), Maparate (maparati), Mota (muta), Paco (paku), Tucunaré (tukunari).
Nombre de la flora: Camu camu (kamu kamu), Cocona (kukuna), Cumala (kumara),  Mucura (mucura), Papaya (papaya), Pituca  (pituka), Piripiri (piripiri), Taperiba (tapir+wa).
Nombre de aves: Chicua (chikua), Loro (ruru), Tuyuyo (tuyuyu), Tuqui tuqui (tuki tuki), Urcututu (urkututu).
Nombre de mamíferos: Agutí o añuje (akuti), Coatí o achuni (Kuwait), Capihuari o ronsoco (kapiwara), Tapira, sachavaca o vaca de monte (tapir).

LA LITERATURA EUROPEA Y MESTIZA
Las relaciones que se producen entre las diversas tradiciones literarias, el medio geográfico y ambiente cultural, condicionan la forma de la narrativa y la poética, lo mismo en los personajes y sus atributos, pero no influyen en las funciones. Al respecto, Propp nos dice que lo que cambia son los personajes y sus atributos, pero la función es inalterable. También escuchamos que todos los cuentos y mitos se parecen porque antes la humanidad estaba concentrada en un mismo espacio geográfico, pero en la medida que se fueron distanciando transportaron a otros puntos de la tierra sus concepciones del mundo y la vida, la misma que se repite en los mitos, cuentos y leyendas en los diferentes pueblos del mundo: el diluvio universal, Noé, lluvia de fuego, etc. Con el paso del tiempo, bajo la influencia del medio que moldea la imaginación de los hombres, surgieron nuevos elementos culturales, nuevos personajes, nuevos atributos de los personajes. En ese sentido: “La literatura amazónica contiene elementos, personajes y acciones prestados de la literatura occidental, introducidos en un primer instante por los conquistadores y misioneros religiosos, posteriormente con la migración interna y externa, como la europea atraídos por la riqueza del caucho. El Tunchi (alma en pena), Yacuruna (Tritón), Chullachaqui (sátiro), Yara (sirena) son de origen europeo, pero que han sido absorbidos y se han recreado en la selva al adquirir su propia personalidad” (Literatura Amazónica Peruana). Con los occidentales llegó: el sátiro, el tritón, la sirena, entre otros, a la amazonía.

El sátiro es un ser bípedo que tiene forma humana, es velludo, tiene cuernos, dos piernas que terminan en patas de cabra, y rapta a las damas mediante el embrujo de su flauta de pan. El chullachaqui tiene la forma del sátiro, la diferencia es que tiene un pie pequeño cuando se transforma en humano; la función de raptar la repite el chullachaqui.
La sirena es un ser mitad humana y mitad pez, encanta a los hombres mediante su canto. La yara puede tener cuerpo de paiche y cabeza de mujer o cuerpo de serpiente, realiza la misma función de la sirena: raptar a los hombres.
En la mitología católica el alma de un pecador que no ingresa al cielo o infierno vaga por el mundo terrenal, es su castigo. El tunchi, también, es un alma en pena que vaga por el mundo terrenal.
En el ayaymama, los pequeños hermanos son abandonados a su suerte por el padre en el bosque y luego retornan al hogar gracias al rastro que dejaron por el camino. Luego, cuando el padre los vuelve a abandonar, ellos dejan migas de pan o maíz que las aves consumen, estas acciones se repiten en Hanssel y Gretel.

La literatura que emplea castellano amazónico se denomina mestiza. Al Ucayali llegó con los colonos sanmartinenses. Esta literatura es el resultado del sincretismo cultural de la literatura europea con la andina en el medio selvático; esta característica se refleja en los personajes y sus acciones, elementos culturales, cosmovisión andina, en el plano lingüístico y en el folclore (pandilla, changanacuy, etc).

b) Literatura ucayalina que emplea una lengua originaria
Antes de la llegada de los europeos a la amazonía ya existía una rica tradición literaria oral, la misma que fue tratada con desdén por los intelectuales europeos. El etnocentrismo les nubló la razón, pues no supieron valorar el aporte estético que provenía de pueblos con una diferente concepción del mundo. La literatura importada de Europa no se fusionó con la literatura indígena amazónica, por eso no se tradujo en una nueva propuesta en el campo literario, lo que sucedió fue el predominio de la primera sobre la segunda, es decir la literatura criolla-periférica sobre la literatura oral de los pueblos originarios de la amazonía. Su única opción para no desaparecer, fue sobrevivir. Escondida, en lo más profundo de la selva o arrinconada en la periferia de las urbes, siguió subsistiendo mediante la transmisión de boca a boca a través del tiempo y ajena al proceso literario que experimentaba el resto del país. Gracias a la educación EBI y EIB el usuario de la lengua vernácula amazónica fue tomando conciencia de la importancia de la escritura en el desarrollo de su lengua y cultura, por eso su primera medida fue perennizar sus tradiciones orales en los textos escritos bilingües, ejemplo: Guillermo Ramírez Guimaraes (“El caucho y el conflicto entre los shipibo y cashibo” y “Soi Rahua”), Glorioso Castro Martínez (“Origen de la cultura shipibo-conibo)” y Rolando Ramón Miguel (“Pencoll”, “Chomepen”).

En la actualidad han aparecido escritores indígenas que se están aventurando por terrenos ajenos a los mitos y las leyendas, y que están empleando recursos estilísticos occidentales para la producción literaria en su lengua materna, son ejemplos de este último caso Luis Márquez Pinedo (shipibo) y Mamerto Vásquez Yui (shipibo). Cabe aclarar que las técnicas literarias propias de la literatura occidental no modifican la esencia de la literatura oral indígena, solo la enriquecen. El día en que los escritores indígenas realicen un trabajo artístico con armonía entre fondo y forma, empleando, para ello, su lengua originaria, entonces se conseguirá  provocar en el lector goce estético; sólo así la lengua, la literatura, elevará su prestigio nacional e internacional como sucedió con el toscano en La Divina comedia de Dante Alighieri o del castellano en El Quijote de la mancha de Cervantes.

La literatura oral indígena es un factor en el proceso de construcción de la literatura ucayalina y no un elemento decorativo. En la actualidad existen escritores que están tomando en serio el importante papel que desempeña la cosmovisión de los pueblos amazónicos en la sociedad y en la literatura, son ejemplos a citar: Walter Pérez Meza, Juan Sánchez Pacheco, Jorge Luis Saldaña y Abraham E. Huamán Almirón.

Conclusiones:
• La literatura ucayalina no logra cuajar, todavía se sujeta a las orientaciones estéticas y recursos estilísticos de la metrópoli, es su camisa de fuerza. Esta sujeción no permite imprimir fuerza al proceso de recreación de la literatura mestiza con la literatura indígena-amazónica.
• La literatura ucayalina no se libera de su cordón umbilical, de apéndice de la literatura iquiteña, prosigue en la búsqueda de una identidad ucayalina. Esta identidad debe partir de un principio: “la unidad en la diversidad” en función de la literatura regional del poblador mestizo de la selva, la  literatura oral indígena y la andina. Este principio responde al lenguaje de la interculturalidad como un espacio que permite el diálogo horizontal y de respeto, entre culturas, pueblos y literaturas. Pensar en una literatura ucayalina única, homogénea como propuesta, no implica el haber encontrado su identidad, la característica debe surgir de la recreación que se produce como resultado de la diaria interacción, complementación y reciprocidad de las literaturas que perviven en la región ucayali: indígena amazónica, andina y mestiza.
• Los relatos que parten de la cosmovisión indígena calaron hondo y se fundieron en las creencias de los colonos del periodo del caucho. El calor, la lluvia, los sonidos, las plantas, animales, conmovieron el espíritu de los colonos; en consecuencia, los relatos occidentales y sus personajes fueron modelados por la selva.
• Existe una literatura ucayalina que emplea una lengua originaria y que está incursionando en la escritura, todas ellas están relacionadas a las tradiciones orales; sin embargo, está surgiendo una generación de escritores indígenas que escriben sobre una temática actual o que emplean técnicas propias de la narrativa y poética occidental aunque el número, todavía, es reducido.
• La confluencia e interacción de las diversas tradiciones literarias está originando una literatura que se va diferenciando de la narrativa y poética del período cauchero, post caucho y del petróleo y la madera.

4 comentarios:

  1. seria necesario la publicacion de esritores netamente ucayalinos, susu obras y birgrafia, esta informacion es valiosa para los estudiantes de secunaria

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  2. Tienes razón, Nadine. Hay mucho trabajo por delante. De momento, te recomiendo el libro "La literatura en Ucayali", de Germán Martínez y Humberto Villa Macías.

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  3. me motiva como persona porque en la tirra colorada hay grandes escritores me siento orgullosa de ser de Pucallpa

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  4. me motiva como persona porque en la tirra colorada hay grandes escritores me siento orgullosa de ser de Pucallpa

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