viernes, 2 de marzo de 2012

Orlando Casanova Heller


Orlando Casanova.

Manuel Marticorena Quintanilla / Iquitos

La literatura para los niños tiene una larga y fecunda tradición en la literatura amazónica y se remonta a la producción de la primera generación de escritores nacidos en el Oriente Peruano con Muchacho de la selva (1929) de Marcelino Chávez Villaverde y Aurora en la selva (1959) de Juan Daniel del Aguila. A partir de los conocidos trabajos de Francisco Izquierdo Ríos, otros connotados representantes de la promoción de Trocha nos han dejado hermosas muestras de su creación en este género: Julio G. Vergara, Felipe R. Documet, Julio C. De Pina Peña, Anita de Fernández, Anita Pereira, Juan Ramírez Ríos, Juana Ubilluz de Palacios y otros.

En nuestros días, quien con más habilidad narrativa, propósitos didácticos y recursos lingüísticos adecuados -tres componentes claves de la buena literatura infantil- está trabajando en el cultivo y la renovación de este género con temas vernáculos y realistas extraídos de la naturaleza amazónica, es el normalista y poeta Orlando Casanova Heller (1948-2004), que dio sus primeros pasos de narrador para niños con dos cuentos que aparecieron en un solo volumen El niño y chichirichi y La oruga que quería vivir (1986) desarrollando el tema de la solidaridad, la cooperación colectiva y la ayuda mutua.

En colaboración con Germán Lequerica, Casanova publicó el mismo año de su iniciación, 1986, uno de los más acabado relatos de la narrativa amazónica actual: El viaje de la vida. Otorgando a seres de la fauna salvaje un tratamiento prosopopéyico y dramático y un comportamiento racional, patéticamente humanizado, convierten el argumento de la existencia gregaria, del destino inevitable y fatal de extraños seres irracionales (bestia y bichos de la fronda amazónica) en una metáfora del viaje interrumpido hacia un final inexorable, que es la simbolización total de la vida humana con sus alegría y sinsabores, sus querencias y peripecias, sus embates y peligros.

3 comentarios:

  1. Otras obras: Relatos "El pescador embrujado", "El mejor regalo", " El bufeo huayrurín" y en poesías destacó "Canto de río y sol".

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  2. Son bonitas obras , pero deben de facilitar su lectura

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